EE. UU.–Irán: «ni guerra ni paz» en el Estrecho de Ormuz, según The Soufan Center

El IntelBrief del 13 de julio analiza por qué el MOU de junio no destrabó Ormuz: ataques del IRGC a buques, cierre anunciado del estrecho, represalias estadounidenses (hasta 140 objetivos), sanciones reimpuestas y mediación de Omán, Catar y Pakistán sin acuerdo duradero.

Conflicto EE. UU.–Irán y Estrecho de Ormuz: imagen de AP publicada con el IntelBrief de The Soufan Center del 13 de julio de 2026
Imagen de AP publicada con el IntelBrief de The Soufan Center sobre el estancamiento militar y diplomático EE. UU.–Irán. Fuente: The Soufan Center — IntelBrief 13 jul 2026 (AP Photo/Vahid Salemi)

El conflicto entre Estados Unidos e Irán se prolonga en un limbo de «ni guerra ni paz»: ninguna de las partes logra disuadir del todo a la otra, pero ambas prefieren ese estancamiento a una capitulación política o a una guerra total. Esa es la lectura central del IntelBrief del 13 de julio de 2026 de The Soufan Center (No End to the U.S.-Iran War in Sight), que centra el atasco en el Estrecho de Ormuz y en el fracaso del memorando de entendimiento (MOU) firmado en junio.

Vídeo: EE. UU. golpea mientras Irán declara Ormuz cerrado

Cobertura del nuevo ciclo de ataques tras el anuncio iraní sobre el Estrecho de Ormuz. Fuente: YouTube — US strikes / Hormuz

Por qué el MOU de junio no cerró la crisis

Según The Soufan Center, el MOU de junio no reconcilió los objetivos estratégicos de Washington y Teherán: no abrió un camino claro hacia un acuerdo permanente ni eliminó el riesgo de volver a la guerra abierta. En la práctica, el texto ambivalente sobre Ormuz —paso seguro «sin cargo» durante un periodo limitado y diálogo con Omán y otros Estados del Golfo sobre la administración futura del estrecho— ha sido interpretado de formas opuestas. Medios como Al Jazeera y ABC News documentan la misma disputa: Teherán reivindica rutas y protocolos bajo su control; EE. UU. insiste en un corredor internacional libre.

Conflicto EE. UU.–Irán y Estrecho de Ormuz: imagen de AP publicada con el IntelBrief de The Soufan Center del 13 de julio de 2026
El Estrecho de Ormuz concentra la palanca estratégica que, según hardliners iraníes, pesa más que las promesas económicas de Washington. Fuente: The Soufan Center (AP)

Hardliners, funeral de Khamenei y el cierre del estrecho

El IntelBrief sitúa el último ciclo de violencia en la insistencia de los hardliners del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) por conservar el control sobre el tráfico del estrecho. El martes y de nuevo el sábado, unidades del IRGC atacaron buques comerciales que intentaban transitar por rutas cercanas a la costa omaní, con un grado de protección de la Armada de EE. UU., sin coordinarse con Irán.

El sábado, en paralelo a esos ataques, el IRGC anunció que el estrecho quedaba «cerrado hasta nuevo aviso», lo que —según el análisis— socavó la diplomacia entre el ministro Abbas Araghchi y Omán. The Soufan Center conecta el momento con el funeral del ayatolá Ali Khamenei y un mensaje de su hijo y sucesor, Mojtaba Khamenei, que no asistió a las ceremonias pero habló de «venganza» como exigencia nacional. El informe no descarta que sectores del IRGC formulen esa línea en su nombre.

La respuesta de Washington: fuego, sanciones y un callejón estratégico

Ante los ataques a buques, el presidente Donald Trump declaró el alto el fuego «terminado» y ordenó represalias crecientes, incluido el bombardeo de infraestructura civil costera (puentes e instalaciones energéticas). El sábado, dice el IntelBrief, EE. UU. golpeó unos 140 objetivos concentrados en la costa iraní —el paquete más amplio desde la firma del MOU— y reactivó sanciones que bloqueaban la venta de petróleo iraní y el cobro en dólares. El viernes, el Tesoro sancionó al facilitador financiero Ali Ansari, en tensión con la cláusula del MOU que limitaba nuevas sanciones económicas.

Irán respondió con misiles contra bases estadounidenses en Estados del Golfo —salvo Arabia Saudí— y en Jordania; el domingo añadió una andanada sobre objetivos en Kuwait. Observadores regionales se sorprendieron, según el texto, de que Catar y Omán —mediadores— también recibieran fuego. Funcionarios estadounidenses afirmaron a periodistas que seguirían las «conversaciones técnicas» indirectas, pero The Soufan Center juzga improbable retomar reuniones formales hasta resolver Ormuz.

El exasesor Richard Haass resume la política de EE. UU. como un «callejón estratégico sin salida»: ni incentivos económicos ni una escalada aceptable para el Congreso o la opinión pública parecen capaces de forzar un estrecho libre y límites nucleares estrictos. El vicepresidente JD Vance sintetizó la línea táctica —«si disparan a los barcos, les vamos a dar con todo»— sin explicar, apunta el brief, por qué otra ronda de castigo cambiaría el cálculo iraní.

Quién quiere negociar (y qué propone Omán)

Frente a los hardliners, el informe señala que buena parte del gobierno civil iraní —el presidente Masoud Pezeshkian y el presidente del Majles Mohammad Bagher Ghalibaf— aboga por negociar para aliviar el sufrimiento de la población y recuperar alivio sancionador. En Mascate, Araghchi habría respaldo un esquema omaní de dos rutas (costa iraní y costa omaní); los ataques del IRGC ese mismo día diluyeron la propuesta.

The Soufan Center concluye que, sin desatascar Ormuz, las charlas nucleares —congeladas desde el MOU— tienen pocas perspectivas: si Teherán no cumple el canje inmediato (beneficios financieros a cambio de reabrir el estrecho), espera poco de un acuerdo nuclear mucho más complejo. Coberturas contemporáneas de BBC y Al Jazeera confirman el desplome del tráfico y el ciclo de ataques a petroleros tras el marco de junio.

Última hora: IntelBrief Soufan (13 jul): EE. UU. e Irán atrapados en «ni guerra ni paz» por Ormuz; MOU de junio sin cierre estratégico.

En resumen

¿Qué dice The Soufan Center? Que el estancamiento puede prolongarse indefinidamente. ¿Por qué? Hardliners iraníes priorizan Ormuz sobre el engagement; Washington no tiene una escalada políticamente viable que cambie ese cálculo. ¿Qué pasó esta semana? Ataques a buques, anuncio de cierre del estrecho, represalias masivas de EE. UU., sanciones reimpuestas y mediación regional sin fórmula compartida.