Por qué los felinos salvajes se obsesionan con Obsession for Men de Calvin Klein

Un experimento accidental en el Bronx Zoo (2003) reveló que el perfume atrae a guepardos, tigres y jaguares durante minutos. La WCS lo usa desde Guatemala para cámaras trampa. No son feromonas humanas: la clave es el civetona, un almizcle animal sintético.

Jaguar macho (Panthera onca) en la orilla de un río en hábitat selvático; especie estudiada con cámaras trampa y atrayentes olfativos en la Reserva de la Biosfera Maya de Guatemala
Un jaguar (Panthera onca) en hábitat selvático. En la Reserva de la Biosfera Maya (Guatemala), la WCS rocía Obsession for Men cerca de cámaras trampa para que los felinos se detengan el tiempo suficiente y queden identificables en las fotos. La imagen es representativa del ecosistema estudiado. Fuente: Wikimedia Commons — Jaguar (Panthera onca)

¿Puede un perfume de Calvin Klein ayudar a salvar jaguares? Suena a broma, pero es ciencia verificada: Obsession for Men atrae a grandes felinos durante varios minutos, lo que permite a los biólogos fotografiarlos con cámaras trampa sin capturarlos ni molestarlos. El hallazgo nació por accidente en el Bronx Zoo en 2003, se perfeccionó en cautiverio y hoy se aplica en la selva de Guatemala. Y no, no tiene nada que ver con feromonas humanas ni con «perfumes para animales» de uso doméstico.

Frasco de Obsession for Men de Calvin Klein, la colonia que los biólogos de la WCS rocían en trapos y estacas para atraer jaguares y otros felinos a las cámaras trampa
El frasco de Obsession for Men de Calvin Klein (lanzada en 1986): la misma colonia que los equipos de la WCS rocían en la selva de Guatemala para que los jaguares se detuvieran frente a las cámaras trampa. Fuente: Wikimedia Commons — Calvin Klein Obsession for Men

¿Quién lo descubrió?

El descubrimiento sistemático lo lideró Pat Thomas, entonces curador general del Bronx Zoo (perteneciente a la Wildlife Conservation Society, WCS). Durante años los zoos habían rociado perfumes en rocas y árboles como enriquecimiento olfativo para mantener activos a los felinos, pero Thomas decidió medir con rigor qué fragancias funcionaban mejor.

En los recintos de tigres, leopardos de las nieves y guepardos, aplicó decenas de colonias y perfumes sobre troncos y piedras y cronometró cuánto tiempo permanecían los animales olfateando y frotándose. El resultado, recogido por NBC News y la Universidad McGill, fue claro: Obsession for Men superó al resto.

La aplicación en campo en Guatemala la impulsaron los biólogos Rony García y José Moreira, del Programa para la Conservación del Jaguar de la WCS. Desde 2007 rocían el perfume en trapos o estacas cerca de cámaras sensibles al calor y al movimiento en la Reserva de la Biosfera Maya, una de las últimas grandes poblaciones de jaguares de Centroamérica, según Reuters y el comunicado de la WCS (2010).

El experimento del Bronx Zoo (2003)

La historia empezó como un experimento de bienestar animal, no como truco de marketing. En 2003, la WCS ya buscaba formas de que los guepardos permanecieran más tiempo frente a cámaras en el zoo de Nueva York, cuenta ABC Science (Australia). Thomas y su equipo probaron fragancias de distintos precios —desde colonias baratas hasta perfumes de lujo— y midieron el tiempo que cada felino dedicaba a olfatear y frotar las superficies tratadas.

Guepardo (Acinonyx jubatus); en el Bronx Zoo de Nueva York fue donde la WCS probó por primera vez de forma sistemática qué fragancias atraen a los grandes felinos
Un guepardo (Acinonyx jubatus): en el Bronx Zoo fue una de las especies con las que la WCS comparó más de 20 fragancias antes de identificar a Obsession for Men como la más efectiva en cautiverio. Fuente: Wikimedia Commons — Acinonyx jubatus

Los resultados publicados en medios científicos y de divulgación muestran diferencias abismales entre marcas:

  • Obsession for Men (Calvin Klein): unos 11,1 minutos de interés medio.
  • L'Air du Temps (Nina Ricci): ~10,4 minutos.
  • Charlie (Revlon): 15,5 segundos.
  • Beautiful (Estée Lauder): apenas 2 segundos.

Los guepardos no se limitaban a oler: se abrazaban a los troncos, frotaban las mejillas con fuerza, a veces babeaban y parecían entrar en un trance, describió Thomas a National Geographic. Ese comportamiento —el frotado de mejillas— es el mismo que usan los felinos para marcar territorio y recoger señales químicas de otros individuos.

Vídeo: guepardos y Obsession for Men en el Bronx Zoo

Divulgación sobre la reacción de guepardos en el Bronx Zoo ante el perfume Calvin Klein, en la línea del experimento de la WCS. Fuente: YouTube

Uso en Guatemala: cámaras trampa en la selva maya

En la selva guatemalteca, el problema no es aburrir a un felino en cautiverio, sino fotografiar a un jaguar que apenas se deja ver. García y Moreira instalan cámaras trampa en senderos de fauna. Cuando un animal rompe el haz infrarrojo, la cámara dispara. Pero si el jaguar solo cruza en un segundo, la foto no sirve para identificarlo por sus manchas únicas.

La solución: rociar Obsession for Men en un trapo atado a una estaca, a unos metros de la cámara. El olor hace que el felino se detenga, olfatee y frote el trapo durante varios minutos. Así los investigadores obtienen imágenes nítidas del rostro y el flanco, estiman cuántos individuos hay en cada zona y registran comportamientos poco vistos —incluso apareamiento—, según la WCS.

«Ha sido muy útil usar Obsession for Men para conseguir que los jaguares pasen delante de estas cámaras trampa… y eso nos permite estimar con mayor confianza los sexos y los números que viven en cada sitio estudiado», dijo José Moreira a Reuters.

En un informe de campo de 2007 en La Gloria-El Lechugal (Petén), el equipo de la WCS documentó que el atrayente también atraía ocelotes, pumas, tapires y tacuazines, ampliando el valor del método más allá del jaguar.

¿Por qué funciona? Civetona, no feromonas humanas

Aquí está la confusión más extendida en internet: Obsession for Men no atrae a los felinos porque huela a humanos «sexy» ni porque contenga feromonas humanas. Los científicos señalan que la clave probable es el civetona (civetone), un compuesto de almizcle presente en la fórmula.

El civetona imita el olor que secreta el civeta africano (Civettictis civetta), un pequeño mamífero que usa ese aroma para marcar territorio. Históricamente se extraía de sus glándulas perianales; hoy se sintetiza a partir de aceites vegetales como el de palma. En perfumería es una nota «almizclada» que, muy diluida, resulta agradable; en concentración pura huele fuerte y animal, explicó la perfumista Mandy Aftel a NPR.

Los felinos, con un olfato mucho más agudo que el humano, reaccionan a esas moléculas como si encontraran un marcador territorial o una señal social de otro mamífero. Por eso frotan las mejillas: depositan su propio olor y absorben el del civetona. La WCS admite que no está segura de si la respuesta es sexual, lúdica o puramente territorial; lo que importa para la conservación es que funciona como cebo olfativo no invasivo.

¿Es «la mejor fragancia» para animales o humanos?

Para animales domésticos en recreación: no. Este método está pensado para enriquecimiento olfativo en zoos acreditados y para investigación científica con cámaras trampa. Rocíar perfume en tu gato o perro no tiene base veterinaria aprobada y puede irritarles las vías respiratorias.

Para atraer humanos: tampoco hay evidencia científica sólida de que Obsession for Men actúe como feromona humana. Las supuestas «feromonas» en colonias comerciales son en su mayoría marketing; el civetona atrae a felinos por su similitud con marcadores del civeta, no porque despierte deseo humano.

Solo Obsession for Men: la WCS subraya que Obsession for Women no provoca la misma reacción intensa en los grandes felinos. Otras especies prefieren otros olores: en el Queens Zoo de Nueva York, pumas y linces respondieron mejor al extracto de orina de zorrillo, según ABC Science.

En la selva no siempre gana: Thomas advirtió a National Geographic que, en pruebas de campo, Obsession for Men no fue siempre el mejor atrayente y se negó a revelar qué otras fragancias funcionaron mejor en hábitats salvajes. El método sigue siendo una herramienta útil, no una panacea.

En resumen

¿Quién lo descubrió? Pat Thomas (Bronx Zoo/WCS), ~2003. ¿Quién lo usa en Guatemala? Rony García y José Moreira (WCS), desde 2007. ¿Por qué Obsession for Men? Por el civetona y otras notas almizcladas que imitan marcadores animales. ¿Sirve para feromonas humanas o «perfume para mascotas»? No: es una herramienta de conservación y estudio, no un afrodisíaco ni un juguete olfativo casero. ¿Para qué sirve? Que los jaguares se queden frente a la cámara el tiempo suficiente para contarlos, identificarlos y proteger su hábitat.